El camino por detrás de la cascada…
La cascada Seljalandsfoss parte del río Seljalandsá (“Río líquido”), y cae cerca de 60 metros en lo que en otros tiempos era una escollera sobre el océano (que en la actualidad se encuentra a varios kilómetros) y que hoy marca el límite entre las Tierras Altas y el resto del país. El río que la alimenta tiene su origen bajo el glaciar Eyjafjallajokull. El volcán bajo este glaciar fue el que entró en erupción en 2010 y causó estragos en el tráfico aéreo de toda Europa.
La característica más distintiva de Seljalandsfoss es un camino que se extiende a su alrededor. El acantilado detrás de la cascada posee una amplia caverna, y las rocas y los caminos permiten a los huéspedes rodearla completamente en verano.
Aunque es una oportunidad fascinante, los visitantes deben estar preparados para mojarse, debido a la niebla perpetua de la cascada, que también tiende a hacer resbaladizas las rocas del sendero.
Se han instalado focos a ambos lados de la cascada, que iluminan de forma impresionante el paisaje durante la noche, cuando el sol de medianoche no sale. Las luces se instalaron en 2001 debido a la creciente popularidad de las cascadas como destino turístico.

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