Hacía mucho tiempo que AlbertoEpic le tenía ganas a esta actividad a la que, debido a las cosas del destino y la fragilidad de ciertos ligamentos, se le iba a adelantar Luzia. Así, mientras AlbertoEpic se dedica a rehabilitar y fortalecer su tobillo, Luzia se alió con su colega Édgar para realizar lo que debe ser una de las travesías de altura más grandiosas (Paisajísticamente hablando) del Pirineo: enlazar los 7 tresmiles que conforman el circo de Gavarnie. Empezando por el Casco, la Torre, la Espalda, los tres Picos de la Cascada y terminando en el Marboré.

A continuación, la crónica de Luzia. Fotos de Édgar y Luzia.

 

Salir de trabajar y saber que esa noche vas a dormir en Ordesa bajo un cielo lleno de estrellas, es algo que no había hecho nunca y tenía muchas ganas.

 

Cogemos el bus de las 18.00 en Torla, llegamos a la Pradera y con nuestras mochilas un poco pesadas, pero lo menos que hemos sabido hacerlas, vamos hacia las clavijas de Cotatuero.

Subimos por el bosque y antes de darnos cuenta estamos en la base de las clavijas, nos aseguramos para pasarlas, aunque son muy fáciles, son muy expuestas, y siendo que hay sirga, es tontería que nos pase algo por no asegurarnos.


 

Pasadas las clavijas, tomamos la senda que va en dirección a la faja de las flores, el sol va cayendo y nosotros cada vez estamos más arriba.


 

La senda de la faja de las flores se va la izquierda, nosotros vamos a la derecha, el radar busca vivac encendido, de momento no hay ningún sitio aparente para dormir, y el día está llegando a su fin.

 

Entre unas piedras, con suelo de hierba y horizontal, parece lo que será nuestro lugar de descanso por esta noche.


 

Descargamos la mochila, preparamos los sacos, cenamos y mientras el sueño viene, conversación de estrellas y satélites…. dos estrellas fugaces y buenas noches zzzzzz

 

A las 6.00 clarea, cuesta despertar pero el día va a ser largo, a las 7.00 ya estamos en pie, 50 metros más a delante vemos un vivac enorme, protegido del viento,… vamos la Suite del hotel, pero no tiene vistas a los picos.


 

Pasamos el Sumidero, y como nuestra ruta pasa cerca de la Gruta de Casteret, entramos a verla. 8:45


 

La Gruta de Casteret es la gruta helada más alta del mundo. El hielo azul, las columnas de hielo y el silencio de la cueva, merecen de un poco de nuestro tiempo, aunque al final del día nos vaya a faltar.


 

Salimos a la luz, cogemos las mochilas y vamos al Casco, la idea es subir por la chimenea subterránea.

 

Para acceder a la chimenea hay que hacer una travesía horizontal fácil pero expuesta, sobre cascotes de piedra, es una zona muy descompuesta, está equipado con chapas y paraboles, para poder  pasar una cuerda. Una vez debajo de la chimenea, tenemos algún paso de III que con la mochila y las botas se hace un poco más complicado.


 

La chimenea es corta y entra bastante luz del exterior, vamos pasándonos las mochilas, hasta llegar al agujero de salida, pequeño, estrecho, justo, puedes llamarlo de muchas maneras, mis hombros pasan justos, a las mochilas hay que quitarles, esterilla, piolets,… y la mochila de Edgar, que es más grande, hay que empujarla con ganas.


 

Una vez que salimos de la chimenea, la sonrisa vuelve a mi cara, primer paso comprometido del día salvado.

Para acceder a la cima, subimos por la pedrera y sin pisar el nevero, y continuamos la subida normal hasta la primera cima del día. 11:23


 

Las vistas del circo de Gavarnie son espectaculares.


 

Continuamos hacia la Torre de Marboré, cruzamos por un nevero, la nieve está blandita y no está muy inclinado, decidimos subir por otro nevero a coger la ruta que va directa a la cima, en lugar de continuar por la faja.


 

Subimos por un nevero, continuamos por la pedrera hasta llegar a una zona de roca buena y trepamos a lo que será, la segunda cima del día. 12:40


 

Continuamos siguiendo los mojones sin perder mucha altura, poniendo un pie un rato en Francia, otro en España.

Para subir a la Espalda de Marboré hay dos opciones, la del mapa que da un rodeo para subir por la parte fácil, y la de los tracks que podemos comprobar que es real, porque hay mojones, que cruza un nevero, bastante empinado, en el que nos calzamos crampones y sacamos el piolet.


 

El nevero acaba donde empieza la pared, parece que va a ser otra trepada fácil, pero según vamos subiendo, se complica un poco, la exposición, ir sin cuerda, la mochila y las botas, todo suma para que el corazón se acelere y no encuentre donde agarrarme. Edgar me echa un cable, me coge la mochila, me protege el paso, y arriba.

La trepada sigue más fácil, pero la roca está rota, tengo que ir muy concentrada.

 

Superada está pared, la subida a la cima es una caminata sobre piedras. Tercera cima del día. 14:43


 

Valoramos el horario que llevamos y lo que nos queda, vamos un poco justos, vamos a seguir avanzando y más adelante, veremos si nos da tiempo de subir al Marboré.

 

Para bajar de la Espalda y continuar hacia los picos de la Cascada, hay que destrepar un muro no muy alto si no se quiere dar el rodeo da el camino más fácil, en vez de bajar por la chimenea sencilla, bajamos por medio de la pared, otra vez a hacer comedias, es fácil, pero hay que ir atentos, no hay oportunidad para ningún fallo.

 

Emprendemos la subida al pico de la Cascada Occidental, cuarta cima, 15:04 continuamos al central, quinta cima.15:29

Seguimos al Oriental, al cual hay que hacer una trepada por terreno descompuesto, Sexta cima.16:00


 

Y aunque vamos un poco tarde, nos acercamos al Marboré, la cima es amplia, hay un vivac precioso. Séptimo tresmil del día, son las 16:30, nos va a tocar ir ligeros para la bajada y no perdernos.

 

Vamos siguiendo el track, los mojones, llega un momento que vemos un nevero en el fondo del barranco y decidimos ir por allí, avanzamos más deprisa y los pies lo agradecen.

 

Cometemos el error de elegir la ruta que va por debajo de Pitón, el track y el buen sendero hacen que tomemos este camino, en vez de ir por la Faja Roya, está última opción es más corta.


 

Llegamos a Góriz a las 19:15, valoramos el quedarnos a dormir allí porque igual no llegamos a coger el último bus, que sale a las 22:00

Al final nos arriesgamos, vamos lo más deprisa que el cuerpo nos deja, bajamos las clavijas y en la cascada de la Cola de Caballo, aceleramos el paso, a la altura de las gradas de Soaso, empiezo a trotar, porque andando no puedo seguir el ritmo de Edgar, y los pies me duelen tanto que prefiero ir dando saltitos.

Pasadas las gradas la senda ancha es muy buena, así que empezamos a correr, son las 21:00 y aún queda un buen trozo.

 

Corro como hacía días, con la mochila de más de 10 kilos, las botas y el sobo que llevamos encima, el cuerpo se queja, alguna ampolla se me explota, pero no hay opción, Edgar saca el frontal, se tuerce un tobillo, a mi se me desata una bota, pero no paramos para nada.

Llegamos al bus a las 21:58, casi me caigo redonda al suelo.

 

Nos montamos en el bus que nos baja a Torla, donde nos esperan Alberto, Samuel y Tai.

El final de la ruta ha sido apoteósico.