Tras regresar a Gangotri, tomamos de nuevo las bicis y nos encaminamos a Yamunotri, otra de las fuentes sagradas del Ganges. Empiezan a quedarnos menos días, así que para acortar pretendemos tomar un atajo a través de las montañas, con las bicis en una mula. Como no encontramos a ningún mulero dispuesto, terminamos por dar un largo rodeo por ‘carretera’ secundaria con las bicis. Nos metemos en una India todavía más profunda: ni agua, ni coca cola, ni bolsas de patatas. Tampoco hablan inglés. Atravesamos zonas sin cartografiar.