Ya hemos vuelto del pais donde hace mas frío que en el congelador de tu casa, donde la humedad precipita en forma de brillantina de cristales de hielo y donde la nieve no son bolisas sino perfectas estrellas de todas las formas.

Personalmente este viaje ha superado todas mis espectativas. A parte de que nos lo hemos pasado de maravilla y nos hemos reído un montón, creo que es el segundo sitio mas bonito en el que he estado. No dejas de alucinar con los paisajes y la actividad para disfrutarla a cada momento.

En total 70 km con nuestras pulkas a una media de 2,5 km a la hora y sobre –18º, durmiendo en acogedoras cabañas y sin ver practicamente a nadie.

Aunque estamos acostumbrados a los descensos de aquí, llanear por Laponia es un auténtico placer.