El pasado sábado unos avezados globeros, impasibles ante el helador panorama, salieron de casa pedaleando y lograron salir por encima de la niebla, camino de Salto Roldán, para recargar sus baterías con el sol y el cielo azul. Pasando por el refugio de Peña Guara, rodearon el pantano de Belsué y volvieron por donde habían venido.
Al sol, calorcito y buen día. Metidos en la niebla, condiciones extremas de frío y humedad. Son duros, estos globeros…