Siempre se nos presenta Grecia como el país de las playas de arena blanca, el sol, las islas y los yogures… pero sorprendentemente este país da para mucho más.
Y es que si te alejas escasos 30km de la costa, el paisaje cambia radicalmente, y se asemeja más a zonas de los Alpes que a la imagen que (al menos yo) tenemos de Grecia en la cabeza.
Eso sí, aviso para navegantes: no esperes entenderte en inglés, ni pagar con la Visa, ni tener preferencia en las rotondas, ni ver la Acrópolis sin andamios,…
En esta visita a Grecia visitamos Atenas, merodeamos por el monte Olimpo, flipamos con Meteora, nos bañamos en el agua caliente de las Termópilas (Sí, sí, donde la batalla de los ‘300’ espartanos), paseamos por las ruinas del oráculo de Delphos,…
Pulsando aqui puedes ver unas fotos de la Grecia continental.